El contacto con la naturaleza es esencial para el desarrollo sano de los niños. Las investigaciones indican que cuando ese contacto no es suficiente, los impactos van desde la obesidad infantil hasta la depresión. Las medidas simples evitan y pueden incluso revertir lo que ya se conoce como “síndrome de déficit de naturaleza”.

Dosis de naturaleza son fundamentales, incluso para compensar el estilo de vida infantil actual, que suma inmersión tecnológica a menos espacio y tiempo para juegos. Según el estadounidense Richard Louv, autor del libro El último niño en la naturaleza, entre los beneficios del contacto con la naturaleza están: mejora en la salud física y mental; mejora en el aprendizaje y en el desempeño escolar; reducción de síntomas relacionados con el déficit de atención e hiperactividad; y estímulo a la convivencia social.

Por otro lado, los niños no expuestos a ambientes naturales son perjudicados de diversas formas, empezando por la limitación de sus sentidos – tanto fisiológicos y psicológicos. Piense así: el niño tiene infinitas posibilidades para aprender sobre su mundo interior y el mundo alrededor; cuando pasa la mayor parte del día entre paredes suyas posibilidades de descubrimiento se reducen a la mitad. Por eso, preparamos una lista que ayuda a identificar, evitar y revertir casos de déficit de naturaleza.

3 indicios de que el niño necesita más contacto con la naturaleza

  • Se niega a salir de casa en varias ocasiones, incluso cuando vive cerca de lugares con zonas verdes. En resumen, prefiere quedarse más del lado de dentro que en el exterior.
  • Se presentan síntomas relacionados con la hiperactividad y / o el déficit de atención. Tiene mucha energía y, al mismo tiempo, demuestra cierta dificultad de crear bromas por cuenta propia.
  • Tiene exceso de peso o se ha diagnosticado con obesidad infantil.

3 consejos para los padres pequeños que necesitan más verde

  • Ser ejemplo: desconectar y usufructuar más de la naturaleza – en paseos, huertas caseras (incluso en el balcón del apartamento), actividades físicas al aire libre, etc.
  • Dar estímulos de forma creativa: un campamento o un picnic el fin de semana, bromas en una calle tranquila y arbolada después de la escuela, un paseo en bicicleta, estímulo a la lectura de un libro que despierte el interés por la naturaleza.
  • Utilizar la tecnología como aliada. Dibujos como Peixonauta, La Clase del Folclore y Oppakeki, disponibles en el App PlayKids, enseñan cómo es importante estar cerca de la naturaleza y respetarla.

3 consejos para que los educadores se ocupan del déficit de naturaleza

  • Crear hortalizas donde los alumnos puedan tener contacto constante con tierra y plantas.
  • Proponer regularmente actividades al aire libre, aumentando las posibilidades de contacto con la naturaleza
  • Repensar el ambiente escolar, insertando más verde en los patios y en otros ambientes.

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