Los beneficios de la lectura san muchos. Ella es fundamental para el desarrollo de las habilidades cognitivas y de comunicación de los niños. Mucho antes de aprender a leer, los pequeños ya se acostumbran al formato físico del libro y van entendiendo que él tiene figuras, que esas figuras cuentan una historia y por ahí va.

¿Usted lee o ha leído a su hijo?

Esta es una actividad que además de ser una delicia de ser hecha en familia trae innumerables beneficios para el niño y, también, para los padres, como:

  • Fortalece la conexión con quien lee para el niño (padres, familiares o cuidadores);
  • Desarrolla la atención, la concentración, el vocabulario, la memoria y el razonamiento;
  • Estimula la curiosidad, la imaginación, la creatividad;
  • Ayuda al niño a percibir y lidiar con sentimientos y emociones;
  • Ayuda en el desarrollo de la empatía (capacidad de colocarse en el lugar del otro);
  • Minimiza problemas conductuales, como agresividad;
  • Desarrolla el lenguaje oral.

Los beneficios de la lectura adequada generan resultados increíbles

Por eso, los libros deben siempre formar parte del universo infantil, si es posible, desde la gestación. Es ideal que haya espontaneidad en la lectura. No hay necesidad de forzar cualquier actividad, ya que el aprendizaje viene naturalmente. Otra sugerencia importante es hacer la lectura parte de la rutina del niño, lo que la hace aún más natural.

Así como es fundamental proveer la lectura adecuada para cada fase del niño, la forma de estimular esa lectura también varía. ¡Hemos enumerado algunos consejos, por edad, para hacer este momento aún más cool!

Niños de 0 a 1 año

1. Explorar libros de goma, de plástico, de tejido y con texturas para el libre manejo (porque a los bebés les gusta manejar los objetos para familiarizarse con ellos);

2. Apuntar las figuras que están en el libro y decir en voz alta el nombre de aquello para lo cual su hijo está mirando;

3. Girar las páginas de acuerdo con el interés del bebé o ayudarle a girar;

4. Representar con gestos o con la voz la figura que está mostrando;

5. Imitar los sonidos que el bebé hace y observar su reacción;

6. Hacer preguntas sobre las cosas que él está oyendo y viendo;

7. Seguir las indicaciones del bebé, sea para leer más, para repetir o para parar.

Niños de 1 a 2 años

1. Dejar que el niño elija un libro que desee leer junto con usted;

2. Utilizar diferentes voces para representar a los diversos personajes de las historias;

3. Hacer preguntas para que el niño pueda responder apuntando o hablando;

4. Fomentar que haga el sonido de un determinado animal;

5. Sonreír y responder cuando el niño habla o apunta;

6. Dejar al niño girar las páginas del libro;

7. Añadir más palabras sobre una imagen que apunta;

8. Nombrar y demostrar acciones y emociones en las historias – y no sólo leer lo que está allí.

Niños de 2 a 4 años

1. Hacer preguntas sobre las imágenes del libro para que el niño responda;

2. Leer libros que presenten acciones que los niños ya entienden como inusitados. Por ejemplo: “Los tres lobinhos y el cerdo mal”;

3. Dar espacio para que el niño haga comentarios sobre alguna figura o palabra, y valorar todas las preguntas y comentarios que el niño hace;

4. Animar al niño a contar su historia favorita, de su propia manera;

5. Mostrar para el niño cómo las cosas que suceden en los libros son parecidas a lo que sucede con nosotros;

6. Hablar sobre los sentimientos de los personajes y preguntar si ella ya lo ha sentido.

Niños de 4 a 6 años

1. Hablar de forma espontánea sobre los asuntos del libro;

2. Mostrar para el niño que estás leyendo las palabras del libro;

3. Leer la historia de la manera que el autor escribió, sin alterar las palabras extrañas y diferentes que amplían el vocabulario del niño;

4. Seguir la lectura con el dedo, para que el niño pueda acompañar visualmente las letras.

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